Statement by Danilo Rueda, Intercongregational Commission for Justice and Peace
“The Ecuadorean government’s decision to close the base in Manta, Ecuador is an important exercise of sovereignty and self-determination in the face of the United States’ military policy in the [Global] South. Its effects on Colombia are evident. The militarization of Colombia has increased substantially in the last ten years as a result of the application of Plan Colombia. This has meant involving the civilian population in the war, continuing human rights violations, the re-engineering of paramilitarism, the ebbing but not defeat of the guerrillas, and the gradual decay of democratic advances toward of a Social State ruled by Law. With the coming military agreements between Colombia and the United States to make up for the end of the Manta base’s operations, the US military presence and geostrategic control of Colombia will be reinforced. The impact this produces is the realignment of military and logistical operations from the North to the South – not only in Colombia, but in all Latin America, today deployed from our country in sites such as Tres Esquinas, Ladrilleros, Tolemaida, Villavicencio, and San Andrés.
The choice for war is bad news for Colombia and its citizens. The militarization of Palanquero is an obstacle to effective and visionary peace initiatives such as those promoted by communities throughout the country, as well as to the humanitarian exchanges developed by Colombians for Peace. The militarization supported and carried out by the United States with Alvaro Uribe is bringing neither peace nor improvement to the quality of life for the poor, the excluded, and the middle class of Colombians. Extrajudicial killings, forced disappearances, impunity, and the involvement of the population in military activities, feed the bloodying and misery of Colombia. The alternative choice is for peace with social justice, the same that US organizations support and advocate to the Obama administration.”
May 2009
“La decisión del gobierno ecuatoriano de cerrar la base de Manta en Ecuador es un ejercicio de soberanía importante y de autodeterminación frente a la política militar de los Estados Unidos con el sur. Sus efectos sobre Colombia son evidentes. La militarización en Colombia se ha incrementado sustancialmente en los últimos 10 años como efecto de la aplicación del Plan Colombia. Esto ha significado el involucramiento de la población civil en la guerra, el sostenimiento de las violaciones de derechos humanos, la reingeniería paramilitar, el reflujo pero no la derrota de las guerrillas y el desmoronamiento paulatino de las conquistas democráticas por un Estado Social de Derecho. Con los nuevos acuerdos militares que se avecinan entre Colombia y USA para suplir el cese de operación de la base de Manta, se reforzará en Colombia, la presencia y el control militar geoestratégico de Estados Unidos. Lo que se produce es un efecto de, reacomodamiento de operaciones militares y logísticas en las bases existentes del norte en el sur, que no solo es Colombia, sino América Latina, y que hoy se despliegan desde nuestro país en “Tres Esquinas,” “Ladrilleros,” Tolemaida, y Villavicencio, San Andrés.”
“La apuesta por la guerra es una mala noticia para Colombia, para sus ciudadanos, la militarización en Palanquero es un obstáculo a iniciativas de paz que vienen siendo efectivas y visionarias como las que impulsan comunidades a lo largo y ancho del país, y las de intercambio humanitario que desarrolla Colombianos y Colombianas por la Paz. La militarización apoyada y ejercida por Estados Unidos con Alvaro Uribe, no está propiciando la paz ni el e mejoramiento de la calidad de vida de los colombianos pobres, excluidos y sectores medios. Las ejecuciones extrajudiciales, las desapariciones, la impunidad, el involucramiento de la población en actuaciones típicamente militares, alimentan el desangre y la miseria en Colombia. La apuesta en contravía es la paz con justicia social, la misma que organizaciones en Estados Unidos apoyan e impulsan ante la administración de Obama.”